Gabriela Yontomo, una joven madre de Guayaquil, vivió momentos de angustia al ver la vida de su hijo, Antoni Guaranda de 4 añitos, en grave peligro.
El pequeño fue atacado por un Rottweiler que salvajemente le perforó el intestino, causó daños en el colon, y le propició una fuerte infección intestinal.
Antoni fue trasladado de inmediato al Hospital de Niños Roberto Gilbert, y las atenciones no se hicieron esperar.
El niño fue operado de emergencia el mismo día de su ingreso. Además, el hospital le ofreció apoyo psicológico a Gabriela, quien estaba destrozada al ver a su hijo en condición crítica.
Antoni y su madre acuden al hospital dos veces por semana, para continuar con el tratamiento y la recuperación del pequeño a través de chequeos en Consulta Externa.
“Yo les agradezco a los señores de la Junta, porque me ayudaron bastante. Gracias a Dios, a mi hijo me lo salvaron…”







